El contrabando aduanero es cuando se introduce en el
territorio guatemalteco producto del exterior sin utilizar las aduanas del
país, aunque sea en frente de las mismas autoridades, como sucede en el río
Suchiate a orillas de la ciudad de Tecún Umán, San Marcos cuando observamos las
mercancías que flotan en improvisadas barcazas para transportar mercadería de
México a Guatemala sin pagar impuestos.
El tema de la Defraudación Aduanera desde mi punto de vista
es más grave que el contrabando ya que prácticamente este se da en las narices
de la SAT. La gravedad del asunto es que en la mayoría de los casos, esto
ocurre con la venia, participación, asesoría y complicidad de la propia
Administración.
Hace un poco más de 20 años cuando trabaja para una empresa
importadora de alimentos, se me acerco un vista de aduanas para ofrecerme que
importara pollo de contrabando. Le tenia que dar solo el 25% de la factura y no
me darían problema, es más me garantizaban que nada pasaría y estaría
protegido. Por supuesto que no acepte, pero al menos un buen empresario si lo hizo y ha estado en ese negocio desde
entonces.
Hoy día los muchachos
en la SAT están corregidos y aumentados. Aunque para ser justos con ellos, el
tema es que estos funcionarios solo son los títeres de los grandes titiriteros
que controlan todo en el país. Si alguien quiere trabajar allí, lo hace a
sabiendas que tendrá que cuadrarse ante las indicaciones que le den los miembros
de los poderes ocultos que no trabajan en el Estado y a la vez deberán cumplir
con las exigencias de recaudación de la presidencia.
Realmente esto pone a los muchachos contra al espada y la
pared. Por una parte tienen que acuerpar la defraudación aduanera que ordenan
sus titiriteros y por otro lado tienen que cumplir con la recaudación que
exigen sus jefes ¿Cuál es la respuesta a este dilema de la SAT? ¿ Quién podrá
defenderlos? Ellos
ni lentos ni perezosos dirigen su mirada a usted y a mi. Somos los únicos que realmente
pueden salvarlos a ellos!!!
Para alcanzar las metas de recaudación que deja de percibir
la SAT por la defraudación aduanera, tienen que clavar y exprimir a los que si tributan,
para que tributen más. Bien es sabido por SAT que los pequeños emprendedores y
empresarios no tienen los recursos para defenderse, por lo que la SAT tratara
de exprimirle todo lo que pueda con reparos tontos y ajustes injustificados.
Por aparte saben que les tienen pánico. Al final, usted que paga impuestos, tendrá
que pagar más para cubrir el hoyo que deja de percibir la SAT. Es decir usted
subsidiará el impuesto que debe pagar su competencia, que defrauda al fisco con
ayuda de la SAT. ¿Qué sostenibilidad puede tener este modelo?
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